miércoles, 29 de agosto de 2018

Una Conciencia Alimenticia…

Todos los días en México se desperdician 30 mil toneladas de alimento, lo que podría destinarse a 40 mil personas para alimentarlas sin problema, declaró el diputado del Partido Verde, Ernesto Núñez Aguilar. 

El presidente de la Comisión de Desarrollo Municipal de la Cámara baja enfatizó que “es inadmisible esta situación en un país con más de 50 millones de pobres”, por lo que planteó exhortar al Ejecutivo federal a implementar campañas de concientización para que no se desperdicie la comida. 

Algunos de los alimentos más desperdiciados en México son tortillas, pan, cereales, frutas, verduras, leche y sus derivados, lo cual ocurre principalmente en las tiendas de autoservicio, restaurantes, hoteles, mercados y hogares. Núñez Aguilar destacó que a nivel mundial, México ocupa el segundo lugar por su mejor cobertura en bancos de alimentos, por lo que hizo un llamado para que el alimento no sea desperdiciado y que llegue a esos lugares donde es realmente necesitado.

He aquí donde viene la controversia de las cosas, una de las tiendas de autoservicio de la famosa cadena de Wal Mart - Superama, de 24 horas, uno de tantos que esta ubicado en la Colonia Nápoles, es de los principales lugares donde se tira mayor cantidad de comida específicamente de Pan.

Con un aproximado de 15 kilos de pan (Entre Pan Dulce, Empanadas, Pasteles, Bolillos, Teleras), en las noches a partir de las 00:00 horas al realizar su inventario, se va empacando el pan que quedo del día para ser tirado y en la mañana del día se reciba a la clientela con un alimento nuevo.

Haciendo un análisis muy breve de este hecho, si al día se tiran 15 kilos aproximadamente, en un mes se vuelven miles y en un año millones, con eso creando un poco de conciencia en la gente, si esa cantidad de alimento en ves de ser tirada fueran donada a alguna institución, albergue o lugar donde se pueda consumir terminaríamos al menos con tanta hambruna que se vive en el país, incluso hasta se podrían salvar muchas vidas, hablando solo de ese alimento.

En varias ocasiones me ha tocado ser testigo de eso, ya que a partir del corte en cajas, adentro de la tienda, te hacen esperar un tiempo estimado de 20 minutos, antes de volver a realizar los cobros.

En una de esas tantas visitas que he hecho en las madrugadas, en el tiempo de espera es cuando me pude dar cuenta de cómo están las grandes cantidades de pan, algunas veces envueltas en plásticos y otras que es la gran mayoría en bolsas, listas para ser despilfarradas a la basura.

Al volver a realizar los cobros, llega mi turno, al cajero le pregunte que, ¿que se hacia con ese pan? y me respondió “todo lo que esta en panadería a estas horas ya se tira, porque la gente no compra nada de un día anterior”, no me quede conforme con la respuesta así que consulte al gerente de la tienda y me dijo lo mismo, le comente que si no seria mejor opción donarlo o que los mismos trabajadores de ahí lo consumieran y me contesto que por políticas de la tienda, no se tiene ninguna autorización de hacer eso.

Me quede helada por que habiendo tantas cosas por hacerle a ese pan que esta 100% comible prefieren tirarlo a la basura.

En una nota que leí mientras esperaba mi turno fue que “La ONU ha declaro que oficialmente el estado de hambruna en dos regiones del sur de Somalia, y pidió a la comunidad internacional 300 millones de dólares para, literalmente, salvar vidas”.

Fuerte contraste fue esto porque precisamente aquí en México, en solo una tienda de autoservicio, se tiran millones de kilos de alimentos a la basura, porque tienen algún defecto estético, ya caducaron, o no pueden permanecer mas en exhibición o porque hay partes de animales que come la gente por razones culturales.

Con eso nuestro juicio no mejora ya que estamos olvidándonos de las 1.000 millones de personas que sufren por hambre.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en sus estadísticas publico que cada año se desperdician 1.3 billones de toneladas de comida, que representa un tercio de la producida en todo el mundo para consumo humano.

"La situación se torna critica si reconocemos que más de mil millones de personas padecen de hambruna".

Analizar por qué se tiran los alimentos y sus repercusiones medioambientales, económicas y morales es lo que ha investigado el británico Tristram Stuart, del Centro de Historia Medioambiental Mundial de la Universidad de Sussex, en su libro “Despilfarro, el escándalo global de la comida”.

Donde se da a conocer paso a paso este tipo de situaciones de desperdicio.

En su ardua investigación revela los trucos de los distribuidores, las penurias de los agricultores para cumplir cuotas impuestas por los hipermercados y normativas absurdas y la inconsciencia de quienes compran más de lo que pueden comer. Pero también aporta soluciones porque evitarlo es posible.

En México tiramos a la basura 11.000 millones de pesos en comida, lo que equivale al 20% de los alimentos que compramos a diario.

Con respecto a la siempre controvertida caducidad de los alimentos, destacamos las acciones que están tomando las autoridades alimentarías y sanitarias, decididas a regular la información relativa a la fecha de caducidad de los alimentos de modo que a través de una información única
y clara, se eviten las dudas que sobre este particular afectan actualmente a muchos consumidores, llevándolos a tirar comida en buen estado.

El proyecto contempla la posibilidad de eliminar el actual sistema de etiquetado en el que se hace referencia a datos tan imprecisos como “consumo preferente antes de…”, para incluir una única información que indique, sin lugar a dudas, el momento exacto en que el consumo de un producto puede ser peligroso para la salud.

Si todas las personas que asistimos y compramos en esta Tienda de Autoservicio hiciéramos conciencia y pidiéramos que tanto alimento (Pan) no sea desperdiciado podríamos ayudar a evitar tanta hambruna y contaminación a la ves.

Eduardo Castillo Ríos aseguró que los empresarios y la sociedad en general que quieran participar en el programa “Tu ayuda es el alimento”, pueden aportar de tres maneras: dentro del proyecto “Peso a Peso” que realizan Walmart, Superama, Bodega Aurrera; por medio de donativos directos en las cajas de esos supermercados, donde la ventaja es que por cada peso que aporta un cliente, la empresa entrega una cantidad similar para la adquisición de los alimentos; la tercera forma de apoyar es por medio de las redes sociales, que son donativos virtuales que se realizan a través de Facebook, “entrega que la fundación Walmart traduce en dinero para la adquisición de los apoyos”. 

El director insistió en que esa instancia de apoyo social realiza una selección clara y contundente de los beneficiarios, para asegurarse que las familias que reciben la ayuda realmente tengan las necesidades de las despensas, por lo que para esa labor se apoyan de los listados de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y realizan visitas directas a las comunidades marginadas, “tenemos un equipo de trabajadoras sociales que aplican estudios socioeconómicos, pero también los habitantes de las poblaciones se organizan y nos presentan las listas de las familias que requieren del apoyo”.

Una situación insostenible con la que convivimos todos los días y que sin duda se puede ver aliviada si cada uno de nosotros hace un consumo responsable y eco inteligente.

Con nuestros hábitos de consumo sin duda podemos influir en el resto de la cadena de valor de la alimentación ¿no crees?